
El Telescopio Espacial Spitzer ha puesto sus ojos infrarrojos sobre los restos polvorientos de asteroides despedazados alrededor de varias estrellas muertas. Este concepto artístico ilustra una de tales estrellas muertas, o "enana blanca," rodeada por los añicos y pedazos de un asteroide que se está desintegrando. Estas observaciones ayudarán a los astrónomos a comprender mejor de qué están hechos los materiales de construcción de planetas alrededor de otras estrellas.

Los asteroides son los restos sobrantes de material planetario. Se formaron en los comienzos de la historia estelar, cuando los planetas se formaban por las colisiones entre cuerpos rocosos. Cuando una estrella como nuestro Sol muere, acaba menguandose hasta llegar a convertirse en una enana blanca. Si uno de estos asteroides se pone muy cerca de la enana blanca, la gravedad de la enana blanca machacaría al asteroide, provocando una nube de polvo.
Los detectores infrarrojos de Spitzer pueden ver estas nubes polvorientas y varios de sus componentes. Hasta ahora, el telescopio ha identificado minerales de silicato en las nubes que contaminan a ocho enanas blancas. Como los silicatos son comunes en la corteza de nuestra Tierra, los resultados sugieren que planetas similares al nuestro podrían ser comunes alrededor de otras estrellas.
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